Sunday, August 19, 2007
Púrpura

Estabas esperando que cambiara

Y creías todas sus promesas

Crecías bajo sus razones

Cuando res

                     ba

                            lan las ideas,

te dices que no está tan mal

un insulto más,

                          una mala idea

qué casualidad que siempre sea lo mismo.

 

Cuándo entenderemos

que solo esperas lo mejor

y lo que obtienes es vacío,

un flechazo en el ojo del sentido común.

 

No sabías que los techos se inundan

y las razones im-plo-tan cuando no están

no sabías que el asombro se agota

y viene el desequilibrio

y las llamadas

y te sientes como una mancha en tu piel.

 

Estás sola en tu cuarto

y miras el techo

cuando entiendes lo que quieres

pero no lo buscas

y te quedas donde estás

Tan sola en tu cuarto.

 


Posted at 09:25 pm by abrazodeloso
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Tuesday, July 31, 2007
El niño de los sentidos

Introducción sinfónica

A la nube que se comió mi destino


    Y sí. Una nube muy gris se cierne sobre esta ciudad. Se esperan precipitaciones abundantes en la zona central. Se recomienda cargar paraguas.

    Y sí. No llueve todavía pero mi cabeza es una tormenta. Las ideas se matan unas a otras por salir a rebotar en los ojos, a las mentes y a las infames memorias ilustradas. Sí, pero quién nos salva del miedo a lo oscuro, a los umbrales pesados de la historia. Sí, pero nos cansa la estúpida paciencia. Tengo una confesión: la historia está aquí, resbalando entre nuestros dedos como una lagartija morada. Y además, las lagartijas están hartas de la historia. De ser un punto en una línea que lleva al infinito y nadie recuerda. Una confesión: Estoy harto de la historia. Al diablo la historia del hombre, la historia de la literatura, la historia de la escultura, la historia de las turas, la historia de la historia. Al diablo la forma y sus secuaces, el fondo, la función, la intención, la simetría, el ritmo, la métrica, el equilibrio, la simplicidad, la unidad. Al diablo el arte, que no hace más que estorbar a los sentidos.

    Sí, sí, sí. El color y la forma no llevan a ninguna parte. Son ruido en nuestra amada monotonía. La nube muy gris es lo que nos condena. Esta ciudad solo vive de complicarnos, de alimentarse de nuestra sangre utilitaria, de nuestros adornos retóricos en conversaciones casuales. Al demonio esta ciudad con sus colonias elitistas. Al demonio la élite y la escoria. Confesión: Soy el souvenir que asesinó a esta ciudad. Su nube muy gris se cierne sobre mí.

    ¡Oh, sí, déjate caer sobre mí. Como si el agua de su ignominia pudiera hacerme daño. Bebe tu propia cicuta, no la mía. Este veneno es mío y nadie más que yo puede dejarse morir por él. Nube insulsa, muestra tus colmillos y trata de matarme, como si realmente pudieras. Nube idiota, no te das cuenta de que no estoy donde me quieres. Estoy más allá de tus vulgares dominios. Nube, tu verdadero nombre es Arte!

    Sí, hay una tormenta en mi cabeza. Se recomienda cargar paraguas.


Posted at 10:12 pm by abrazodeloso
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Tuesday, July 10, 2007
Realismo Mágico

Yo vine buscando trabajo
In memoriam Juan Rulfo, Luis Calderón

    Déjeme usted y le explico. Yo vine a esta ciudad buscando trabajo. ¿Qué no todos vienen a la capital por eso? Pues yo vengo de Atenco, me vine para acá con mi esposa, mi compadre y mis dos hijos, Melitón y Esteban. Yo tenía otra hija pero se me escapó con uno de sus pretendientes, mire usted. Pero así son los hijos, uno les da todo y ellos le regresan a uno no más que puros reproches que dizque por malcriarlos. Pero ese no es el punto. Yo trabajaba en Atenco en el rancho de Don Luis Calderón, era buen hombre hasta que le dio esa enfermedad acá en la capital y ya ni iba al rancho a vernos. Nos faltaba alimento para los animalitos y se nos empezaron a morir. Yo traté de salvar a los más que pude, pero se nos fueron muriendo hasta que nomás nos quedaba una vaquita y un poco de pasto para que comiera, pero terminamos teniéndole que dar tierra a la vaquita. El Melitón me ayudo, pregúntele usted si no me cree.

    Pero a usted no le interesa eso. A nadie en esta ciudad le importa lo que un campesino tiene que decir. Todos están muy ocupados con sus cafés y sus corbatas, pero mire usted, yo vine a buscar un trabajo pero nadie me lo daba. De no ser porque mi compadre conocía a alguien aquí, mi esposa, mis hijos y yo nos hubiéramos quedado a dormir en la calle, donde Dios nos diera amparo. Yo empecé a buscar quien me diera trabajo, pero no encontré nada y en la ciudad se me acabaron los ahorros más rápido que allá en Atenco. Aquí el dinero no dura.

La conversación se torno un poco más sombría mientras el hombre tomaba unos tragos cortos de agua. La silla rechinaba un poco con los movimientos que el hombre hacía y la atmósfera en el cuarto se tornó más pesada y difícil de digerir. Se sentía la nostalgia del hombre en su respiración agitada.

    Mire usted, yo no buscaba problemas. Yo solo quería sacar adelante a los míos, como dicen todos aquí, y ya se me agotaba el dinerito que me había ahorrado. Entonces a mi compadre le salió no-sé-de-dónde la idea de irnos a asaltar esos "minisupers", que les llaman, y yo traía el fierro cargando desde Atenco. Sí, es esa pistola. Me la regaló Don Luis hace varios años para que cuidara el rancho o por si alguien trataba de pasarse de listo con mi esposa, mire usted. Allá en Atenco si alguien se pasa con la esposa, pues uno va a buscarlo con el fierro y las cosas se arreglan entre hombres a balazos. Pero aquí uno ni puede cargar fierro y por eso no se pueden defender.

    Entonces le decía yo, pues sí le salió la idea a mi compadre, y como los chilpayates a cada rato me decían que ya tenían hambre pues le dije al compadre que sí. Mis hijos son buenos, mire usted, Melitón es el mayor. Tiene ya unos diecinueve años bien cumplidos y el nos ayudó a lo de los asaltos. Esteban tiene nomás diez, está todavía muy inocente. La gente allá en Atenco me echaba la carrilla de que el Esteban se parece más a mi compadre que a mí, mire usted, mi compadre tiene los ojos como el color del maíz un poco pasado. Miel, como les dicen aquí. El Esteban también tiene los ojos así, pero el compadre no me traicionaría con mi mujer. Y mi mujer es buena, mire usted. Era virgen cuando la negocié con su padre en allá en San Luis, y mire usted que la dote no me salió barata. Dos vacas le tuve que dar por su hija menor, y así me la traje a Atenco.

    Luego pues ya empezamos lo de los asaltos. Siempre los hacíamos de noche para que fuera más fácil esconderse después, y no tuvimos problema hasta la tercera semana, que ya el que trabajaba ahí nos estaba esperando con el fierro abajo. Yo creo que ya le habían dicho que había una banda de tres asaltantes, el compadre, Melitón y yo. Entonces ya nos recibió a punta de balazos, mire usted. Melitón nunca había estado en una balacera y nomás se echó a correr para donde fuera. Pero mi compadre y yo ya estamos más curtidos desde Atenco a los balazos, entonces nosotros no nos rajamos y nos cubrimos ahí donde podíamos de las balas. Una bala le dio a mi compadre en los sesos y ahí se quedó muerto. Yo aproveché para responderle al que nos estaba disparando y le metí a propósito un balazo en la panza, porque esos tardan en matarlo a uno y así le daba tiempo de que lo llevaran al hospital. Yo nunca supe si se murió o no, porque me eché a correr hasta que llegué a la casa en donde nos estábamos quedando. Ya hasta después que fueron los oficiales a buscarme a esa casa supe que se había muerto el que nos disparó y que tenia que cumplir condena por lo de los asaltos, mire usted.

Firmada su confesión, el hombre fue encarcelado. Su esposa regresó a San Mateo Atenco con su hijo menor, ya que nunca supo el paradero de su esposo, del padre de Esteban, ni de Melitón.


Posted at 01:57 am by abrazodeloso
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Saturday, June 23, 2007
Anecdotario

Este mundo pertenece a personas mejores que yo
Y no cabe más de una estrella en mi cielo
Y los cielos no son para mí
Y no es mi derecho
Cuando las ideas desaparecen
Y el tiempo se detiene para burlarse un rato
El frío es mi única estrella.

Cuando era niño creia que el cielo estaba sostenido a los bordes de la ciudad por cuerdas, que el cielo estaba hecho de lona sostenida por los edificios y que las estrellas eran perforaciones en la lona. El cielo estaba demasiado cerca en ese entonces.

Tengo tres recuerdos en los cuales pensaba, con esas exactas palabras, "algún día me acordaré de esto". Uno a los siete años, uno a los once y no sé de cuando sea el tercero, pero debería recordarlo.

Antes de dormir soñaba con una chica que ahora parece imposible. Demasiado perfecta para ser real, y siempre me decía que si era necesario esperar hasta llegar a esta edad para conseguirla, la espera valdría la pena. Pero luego esperé y sé que ella no es más que un sueño absurdo. Si aquello por lo que creía que vale la pena esperar, no existe, ¿qué hace que valga la pena esperar?

Una vez en la carretera, durante la noche, vi una estrella extremadamente grande. Nadie más tiene recuerdos de esa estrella, pero sé que la vi y que algún día sabré lo que era.

Último: El único recuerdo claro que tengo de esa epoca es la inmovilidad. Tal vez no soy el primero en sentirla.

Posted at 12:18 am by abrazodeloso
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Thursday, May 31, 2007
Silencio de los pájaros

Hay mucho ruido aquí, aunque realmente el silencio es ensordecedor. Todavía se cuela algo de luz por lo que parece ser esa ventana, tan alta que no puedo alcanzarla, llevo lo que parecen meses sin saber dónde estoy o qué hora es, de qué día, de qué mes. Solo desperté después de la pesadilla donde no podía cruzar la calle. Escuchaba una especie de música tranquila en el fondo, pero gradualmente la música se hacía más fuerte, un poco insoportable, transmitía una pasividad que podría hacerme vomitar de tristeza y sentía ese horrible impulso por cruzar la calle, no podía. Podría haberme arrancado la piel con las manos si eso me hubiera dejado cruzar, era demasiado el deseo. Sentía como el alma se me revolvía dentro del cuerpo, como convulsionando, como recibiendo una golpiza por todos lados, y yo sin poder cruzar. Entonces cayó la esperanza y comenzó el llanto desesperado, luego desperté aquí, con la cara pegajosa por estar en contacto con un piso que no ha sido lavado en años y por el cual han pasado demasiadas cosas, o eso me permite creer la oscuridad.

 

Medí la habitación muchas veces. Trece pasos hacia un lado, ocho hacia el otro, no alcanzo a saber la altura o por qué a pesar de pasar tanto tiempo aquí, no tengo hambre, ni sed, ni necesidad fisiológica alguna. Es como estar muerto, pero con la desesperación, que hace preferible la muerte a seguir aquí encerrado con este aire pegajoso, todo aquí es pegajoso y repugnante y siento que se me escapa la vida con cada exhalación. A veces puedo ignorar el piso tan desagradable y dormir un poco, pero luego viene ese ruido… es como el grito de miles de cuervos al oído, no se detiene por horas y me provocan ganas de arrancarme los oídos para no escucharlos, pero mientras más los evito, más potentes se vuelven sus voces. Pueden penetrar mis oídos tapados y torturarme. No sé que hice para merecer esto.


Posted at 09:45 pm by abrazodeloso
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Sunday, May 27, 2007
_._

Diálogo imposible

 

"Para leer a dos voces, imposiblemente, por supuesto"

-Julio Cortázar

 

Razón es la consecuencia de estar en lo correcto

 

-Tienes razón

-No siempre

-Esa es la única respuesta aceptable

-A ninguna pregunta

-La falla mayor en un diálogo perfecto

-El rapido error que se cobra y se pierde

-Y sí, pero ¿Quién dice que siempre será así?

-Ella, justo antes de rendir los pulmones

-Y los pulmones significan todo

-Todo y nada, efectivamente

-Esa es la afirmación correcta

-Esa y “no quiero llorar”

-Y nadie te obliga

-Por eso no quiero

-Y ella habla demasiado en serio

-Y vuela cuando debe caminar

-Y el dolor es la piedra

-De la que forma su escultura


Posted at 09:44 pm by abrazodeloso
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Tuesday, May 22, 2007
Intento filosófico

Mariana despierta

 

"Me parece de pésima clase

y una muestra de falta de recursos

creativos el hablar directamente con el lector.

Quien lo haga debería ser condenado a la hoguera"

 

-Antonio Cervantes, Máximo genio literario

 

 

Mariana era esa clase de persona que nace de la unión de una semilla roja y una semilla negra, como todas las personas, y sabiendo su origen gustaba de enterrar semillas diferentes juntas y ver sus resultados. Plantas, evidentemente, pero no solo eso, las plantas luchaban por su espacio al crecer y algunas veces se simbiotizan y se enredan entre sí, sosteniéndose una a la otra. Mariana se sabía semilla roja y se sabía semilla negra, pero también sabía cómo no podía dejar de ser ambas. Sin semillas, Mariana no es.

 

Mariana era esa persona que la gente ve como extraña, de costumbres diferentes a las comunes y gustos aún más diferentes. Quién preferiría enamorarse de un dibujo animado que de una persona real, porque las personas lastiman, son egoístas y critican a quienes no son iguales. Porque Mariana era esa clase de persona que teme a todo lo que es diferente, como todas las personas, porque algo diferente que se aproxima hacia el entorno puede cambiarlo. Puede ser como una crisis y puede que por la intrusión de un extraño lluevan espinas en vez de agua.

 

Un día en su camino habitual de las tres de la tarde, ella subió al mismo pesero de siempre, y se dispuso a pagar sus habituales dos pesos cincuenta centavos y deseó ser lo suficientemente afortunada como para encontrar un lugar donde sentarse para llegar a su casa media hora después, pero todo era diferente, no eran las mismas monedas. ¿Qué pasa si quiero que las monedas sean cuadradas? –se preguntó- y en ese momento se dio cuenta de que las monedas, en efecto, eran cuadradas.

 

No pudo hacer menos que sorprenderse al ver monedas cuadradas en sus manos, pero no tuvo tiempo de comprobar que realmente tuviera monedas cuadradas, porque tuvo que entregarlas. Pero Mariana pensó y me permito hacer una pausa y hablar con el lector.

 

            -No es la idea aquel asunto cuántico de que la percepción de la realidad la afecta. No por creer que las monedas sean cuadradas y que llueven espinas, es así, solo es para el perceptor lo que él quiere que sea. Si en este momento, por burdo ejemplo, me diera la gana terminar el cuento en que Mariana explota sin razón aparente –situación que obviamente, manejaría con mi ya conocido humor-, podría hacer que lo fuera y el lector no tendría más opción que creer que Mariana murió antes de saber si sus monedas eran cuadradas, como he dicho tantas veces antes, el lector está a mi merced. Pero no es la idea aquel asunto cuántico de que la percepción afecta la realidad. En el mundo real llueve agua y en el mundo real, inevitablemente, el pez grande se come al pez pequeño. Uno puede arrullarse con la idea de que no es así, pero es como si yo en este momento declarara como ley que el aire moja (y realmente no puedo esperar a que llegue el primer estúpido inteligente a decirme que el aire tiene humedad), todos sabríamos que no es así. Por más que me esfuerce, el pez grande seguirá comiendo a sus semejantes y el aire seguirá no-mojando. No he cambiado la realidad, solo su percepción-

 

Monedas cuadradas. Tal vez podría intentar otra cosa, ¿y qué si quisiera que el pesero volara? –pensó- y no pudo hacer menos que sorprenderse al sentir que el suelo se le alejaba y que las ruedas se separaban del pavimento. Aunque extrañamente, nadie más que ella se sorprendió por el pesero volador que los transportaba. Tal vez esto sea algo común para ellos –pensó- y las cosas ocurren cuando Mariana piensa y pensó también que podría encontrarse en alguna especie de sueño, y se esforzó en despertar, pero era imposible.

 

Tiempo después el pesero volvió a la tierra y Mariana entro a su casa, abrió la puerta principal de madera, subió las escaleras que esta vez parecían más extensas que nunca y entró a su cuarto. Se lanzó sobre su cama y comenzó a llorar por el pánico de que sus pensamientos cambiaban el mundo. ¿Y qué si deseara el fin del mundo? –pensó entre lágrimas- pero se arrepintió inmediatamente al escuchar una fuerte explosión y deseó que el mundo no se acabara. Pero también pensó en el daño que podría hacer si tuviera un deseo semejante y no lo controlara. Entonces hizo lo que cualquier héroe inexistente hubiera hecho, deseó no haber existido, que nadie notara si ella estaba o no. Pero ese deseo no se cumplió, deseó dormir hasta saber lo que podría hacer con semejante poder sobrehumano, pero tampoco le fue cumplido. Entonces, al verse en su cama cubierta de lágrimas, fue cuando creyó darse cuenta de que realmente estaba soñando, o que había perdido sus poderes. No pudo hacer menos que sorprenderse al despertar en la cama de un hospital en el que estuvo en coma por tres años.


Posted at 10:27 pm by abrazodeloso
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Thursday, May 10, 2007
Toda la ironía

Me gusta soñar con las cosas que no tengo, como cuando sueño que tengo dos novias exactamente iguales y ambas viven en mi casa, pero en cuartos distintos. Son la misma persona y con el mismo nombre, pero son dos personas. Es como aquello que pasa cuando uno despierta y siente que todavía está soñando, solo que yo sueño y siento que sigo despierto. Es sentir que las dos personas son una misma, pero siguen siendo dos, cada una está consciente de la otra, pero no está completamente segura. Esa certeza viene hasta mucho despues, en otro sueño en el que sigo despierto.

Termina la vida. Comienza el Teatro. (Calderón de la Barca)

Me gusta sentir cuando el calor se transforma en explosión y brillo y es como si todo el color saliera de mí. Es como cuando en la calle, o en el metro, o en cualquier lugar, se cruzan las miradas con una chica que no conozco y viene la adrenalina y vienen las ganas, pero luego viene la conciencia -Puta de Putas- y viene el resentimiento y todo viene a ser como un flash fotográfico de ideas que me hace cerrar los ojos, desviar la mirada y seguir caminando.

Pobre amor, el que de pensamientos se alimenta. (Cortázar)


Posted at 08:08 pm by abrazodeloso
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Thursday, April 26, 2007
Dos nuevos fragmentos

Automatismos

 

1. Qué fácil es escucharlo cuando el peso sobre tu piel te obliga

Y caes enferma de cobardía y te dejas morir.

Como aire viciado en tu garganta,

Como recuerdo absurdo lanzado al aire,

Me iré.

 

Antes de llegar a entenderte,

Antes de ahogarme en tus lágrimas,

Me iré.

 

2. Vomité una paloma blanca en una estación del metro

Esperando que encuentre la salida

Y una vez afuera, regrese a buscarme

Y compense la sangre pegada a mis manos.

 

3. Esa vez, dos cuerdas de guitarra entre otras dos

Eran bicicletas y personas

Que no me dejaban cruzar la calle

Interrumpiendo mi nuevo camino hacia ella.

(Nunca sabré hacia quién).

 

4. Cuando sueñas con personas despiertas

Surgen nubes blancas y azules de tu pecho

Tal vez haya algo que buscan esconder.

 

Quehacer de la ciudad de Nala

 

Los pobladores de la ciudad de Nala suelen colocar macetas de porcelana en los marcos de sus ventanas los jueves, sábados y domingos para alejar la mala suerte. Se dice que la mala suerte, cuando estas macetas se omiten, puede llegar a causar que dentro de los hombros de los incumplidos comience a crecer un nuevo par de ojos, un ojo en cada lado.

 

Esto causa muchas complicaciones que normalmente no ocurren, como tener que hacer pequeños hoyos en la ropa para dejar ver a los extraños ojos nuevos o, en algunos casos, tener que conseguir pequeños anteojos para los hombros.

 

Antonio Mendoza, director del departamento de optometría e iridiología del Hospital General de Nala, afirma que dichos ojos no existen. Muy a descontento de la población tetraoculada.


Posted at 08:03 pm by abrazodeloso
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Tuesday, April 03, 2007
Fragmentos

Fragmentos tomados de la obra aún incompleta "Las Cuitas De Un Alma A La Deriva"

De cómo

 

· Nos pierde la vida en momentos inútiles.

· Se nos muere el tiempo y nos negamos a enterrarlo.

· Nos sentimos vencidos antes de luchar.

· Luchamos aunque no sea necesario.

· Perdemos tiempo buscando en vez de encontrando.

· Elegimos entre la hoguera y la normalidad.

· Enterramos las aspiraciones que sabemos imposibles.

· Nos autoflagelamos mentalmente, para ver si eso cambia algo.

· Sabemos que nada cambia.

· Nos condenamos a la soledad y nos confinamos en su aliento.

· Tememos al dolor que nos causamos.

· Sufrimos por amor (al arte de sufrir).

· Amamos.

 

Es de lo que trato de hablar.

 

Se toma como cierta cualquier afirmación que parezca indicarlo, que se siente como un vacío en el estomago y un poco de dolor a veces, pero no la clase de dolor que uno trata de evitar. Explico, no soy masoquista, solo prefiero sentir.

 

Y no es por ti, es porque entre tantas evasiones entendí que intentarlo es tan fructífero como tratar de beberse el mar y por extraño que parezca, no guardo resentimiento alguno, sólo algo de anhelo frustrado, ese deseo que no alcanza a realizarse.

 

Lo sentí de pronto, nunca murió en mí, solo se escondió un rato mientras cerraba la herida. Y tal vez nadie lo entienda, pero conmigo es suficiente. Y no es por ti, tan sólo de pronto supe que todavía existe. Eso a lo que llamo Amor.

 


Posted at 09:14 pm by abrazodeloso
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